Septiembre 29, 2008...2:39 pm

Las dos notitas

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A veces es difícil explicar en un blog, a gente que nunca ha estado en Asia, la relación que se entabla entre profesores y alumnos aquí. Si por un lado los chavales son tímidos, cohibidos, poco participativos, por otro son capaces de ser, a su manera, muy cariñosos.

Estos últimos días he vivido los dos extremos. El lunes, mientras daba clase de gramática a los chicos de segundo, una de las alumnas de la primera fila me pasó una notita con mi nombre. La abrí, y decía lo siguiente: “¿Podría repetir imperativo y indicativo a nosotros?” Ningún problema en hacerlo, por mi parte, excepto por una razón: ni en aquella clase, ni en las dos anteriores, había explicado el uso del imperativo y el indicativo.

Temiendo que el alumno o alumna que escribió la nota se refiriera a otra cosa, pregunté quién era el autor. Pues por mucho que les aseguré que nadie debía sentirse avergonzado por preguntar, que mi trabajo es ayudarles aunque pregunten mil veces, que es imposible aprender sin dudar y sin preguntar, no hubo manera de que me lo dijeran. No tuve más remedio, claro, que seguir con a clase.

Pero si hasta ese extremo pueden llegar a ser tímidos, pueden ser tan majetes que cuesta creerlo. Acabo de abrir mi correo electrónico y me he encontrado con un email de una alumna de la misma clase. Es una muy chiquitita de las que se sienta al final, de las que nunca habla en clase, aunque  hace muy bien los ejercicios. Dice el email:

“Profesor Miguel. Me alegro de ser tu estudiante. Espero que pasemos un maravilloso tiempo. Feliz día del profesor.”

Así, sin venir a cuento. Un regalo inesperado, como son siempre los mejores. Uno llega a un nuevo país, a una nueva ciudad, a un nuevo trabajo, y se encuentra con una clase llena de alumnos que no conoce. Tiene dudas, como no puede ser de otra manera: ¿lo estoy haciendo bien? ¿Entienden lo que les digo? Y de repente, le llega este email, un lunes de tifón, anocheciendo.

Las dudas, claro está, no me las quita, pero me da una moral que no he tenido en semanas.

Con gente así, merece la pena hacer este trabajo.

5 comentarios

  • Es verdad: Son detalles como el que comentas los que hacen que la docencia merezca la pena.

    ¡Saludos!

  • buena actitud…la que faltò a algunos alumnos europeos hace tiempo ya…te acuerdas, miguel?… y luego el resto lo pones tù!!!…un abrazo al mejor profelumno (o ya ex, he visto tu nuevo look en facebook…jejeje) del mundo!

  • ¡Hola chicos! Gracias por vuestro comentarios. Stefano, claro que me acuerdo. Ya vi que colgaste una foto en el facebook, de cuando todavía era profelumno. Ahora soy muy serio y muy respetable (mentira).

    ¡Un abrazo a los dos y pasadlo bien por Madrid!

  • Entro muchas veces a ver tu Blog pero no observo ningún comentario nuevo y la verdad es que me inquieta, espero que no sea por algún tipo de problema…
    Me parece una experiencia más que interesante y desde Valencia, en España, en la otra parte del mundo espero tus vivencias con curiosidad.
    Estaría bién ampliar este “saludo” a todos tus alumnos.
    Suerte.

  • ¡Hola Manuel!

    Muchas gracias por entrar en el blog y por tu comentario. Estás en tu casa.
    No hay ningún problema con el blog, es simplemente que la adaptación al país y al nuevo trabajo me está llevando todo mi tiempo, y me cuesta un montón sentarme delante del ordenador y escribir.
    Saludaré a mis alumnos de tu parte.

    ¡Un abrazo!


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